Hasta siempre Mrs. Randell – Ingrid Jiménez Tubio

Nos orgullece enormemente poder publicar estas reflexiones sobre nuestra fundadora Mrs. Randell, de una de nuestra ECI Alumni, Ingrid Jiménez Tubio. Muchísimas gracias por tus palabras Ingrid. Ella siempre estará con nosotros… Lifelong love of learning.

Puede que, para la gran mayoría de los estudiantes, la Directora de un colegio no sea más que esa figura a la que todos respetan y hasta temen. Pero para mí, la Directora de mi colegio fue mucho más. El colegio en sí fue mucho más que solo un colegio. Era mi casa. Los que allí trabajaban eran mi familia. Mis compañeros eran como mis hermanos. Y lo siguen siendo. Hemos crecido juntos, reído juntos, hecho travesuras, llorado, amado, odiado, aprendido. Y madurado. Todos juntos. Siempre juntos. Y en el centro de todo ello, estaba ella. La Directora. Mrs.Randell.

De pequeña, para mí, era esa señora que nos hacía cantar y rezar en inglés antes de cada almuerzo. Era ella quien insistía en cómo deben utilizarse los cubiertos y en que comer ensalada era bueno para nosotros. Todos sus consejos, su manera de enseñarnos modales, aún resuenan en mi cabeza cada vez que me siento a la mesa. Modales que he transmitido a mi propia hija, muchas veces con sus mismas palabras.

Es inevitable acordarme de que, a pesar de que llevaba mucho tiempo en España, nunca consiguió casar los artículos y los géneros. La famosa frase “Los lentejos de comen con el cucharo” adquiere ahora una nueva dimensión. Pero además, para mí ella fue como una segunda madre. Tengo la inmensa suerte de haberla conocido fuera del ámbito escolar. Organizaba unas fiestas de cumpleaños épicas. Era generosa. Y divertida. Nunca olvidaré su mirada, que parecía atravesarte, con una chispa de inteligencia, y parecía saber exactamente qué estabas pensando. Su media sonrisa cómplice cuando le contabas cualquier problemilla que para ti era un mundo. Su comprensión. Sus consejos, pausados y acertados.

Cuando crecí y descubrí el placer de la lectura, pasaba muchos recreos en la Biblioteca. Ella estaba cada vez. Me dejaba ojear, leer, preguntar. Con una paciencia infinita. La última vez que nos vimos, me confesó que su sitio favorito era la nueva biblioteca del Centro. Asentí. Entendía perfectamente porqué… De mayor, me di cuenta de que, además, era una mujer digna de admiración. Su dedicación, sus desvelos, su trabajo en un mundo de hombres, la convirtieron para mí en un modelo a seguir. Emprendedora, visionaria e incansable, siempre buscaba lo mejor para sus alumnos. Su visión, su modelo de educación, su dedicación…quedarán para siempre en nuestra memoria y formarán parte de su legado. Generaciones de alumnos formados para la vida. Pero para mi, lo que siempre recordaré será su sonrisa. Así que: Thank you very much, Mrs. Randell!

 

Ingrid Jiménez Tubio

We are truly proud to publish these thoughts of our ECI Alumni Ingrid Jiménez Tubio on our founder Mrs Randell. Thank you very much for your words Ingrid. She will forever remain in our hearts… Lifelong love of learning.

It may be that, for most pupils, a School Headmistress may be nothing more that the figure they all respect or even fear. But for me, my School Headmistress was much more than that. The school itself was much more than a school. It was my home. Those who worked there were my family. my peers were like my brothers and sisters. They continue being so. We grew together, laughed together, were mischievous, cried, loved, hated and learned together. Matured too. All together. Always together. And at the centre of all this, was her, The Headmistress, Mrs Randell.

When I was little, for me, she was that lady who made us sing and pray in English before each meal. She was the one who insisted on how we were to use the cutlery and on how eating salad was good for us. All her advice, the way she taught us manners, still sound in my head each time I sit at the table. Manners I passed on to my own daughter, often using her very words.

It’s inevitable to remember how, after having spent so much time in Spain, she never managed to correctly use articles and genders. The famous phrase “Los lentejos de comen con el cucharo” now reaches a new dimension. But moreover, for me, she was like a second mother. I had the immense pleasure of having known her outside school environment. She organised epic birthday parties. She was generous. And fun. I will never forget her look, it seemed it could pierce you, with a spark of intelligence, it was like she knew exactly what you were thinking. Her accomplice half-smile when you shared that small problem which meant the world to you. Her understanding. Her advice, paused and accurate.

When I grew and discovered the pleasure of reading, I spent many playground breaks in the Library. She was there every time. She let me look, read, ask. With infinite patience. The last time we met she confessed her favourite place was the new School library. I agreed. I understood exactly why… As an adult, I understood she was also a lady worthy of admiration. Her dedication, worries, her work in a man’s world, made of her a role model for me. Enterprising, visionary and tireless, always searching for the best for her pupils. Her vision, her education model, her dedication… will forever remain in our memories and will be part of her legacy. Generations of pupils trained for life. But for me, what I will always remember is her smile. So: Thank you very much, Mrs. Randell!

Ingrid Jiménez Tubio